Variedades... teatrales


La temporada de teatro dio comienzo el pasado 8 de octubre, cuando acudí de nuevo al Auditorio Ciudad de León junto con mi amiga Vane para ver la primera obra del programa, Trampa para pájaros, dirigida por José Luis Alonso de Santos, con interpretación de Juan Alberto López en el papel de Mauro y Manuel Bandera en el de su hermano Abel. La acción se desarrolla en el desván de la casa familiar, lugar de fantasmas y recuerdos de un pasado que nunca volverá, donde se recluye Mauro, un policía veterano que tiene que hacer frente a las consecuencias de sus acciones durante el pasado régimen represivo. Su hermano, músico de profesión, acudirá en calidad de negociador con el objetivo de hacerle entrar en razón y evitar un desenlace fatal. Durante las horas que permanecen encerrados ambos se enfrentan desde sus perspectivas, buscan aquellas viejas pulsiones que los han alejado, figuras representativas de dos formas de poder distintas, la brutalidad y la sensibilidad, la acción y el razonamiento. Ahondando en otras claves interpretativas, uno no puede evitar pensar en la responsabilidad personal ante los mecanismos del poder, entre actuar bajo mandato y optar por elegir otro camino, dos visiones encarnadas por Mauro y Abel.

No quiero dejar al margen la situación curiosa que vivimos durante la representación: lleno absoluto del Auditorio y, para sorpresa nuestra, aplausos enfervorizados en los cambios de acto, cosa que no se debería hacer (no estamos en un concierto) y prácticamente nunca se ha hecho en ese teatro. ¿Explicación? Profusión de perfumes en el ambiente, las peluquerías han tenido trabajo por la tarde, los tacones tamborilean en el parqué... sí, efectivamente, es noche de galán. Manuel Bandera, de
Amar en tiempos revueltos, telenovela española que se ven todas las señoras (que han acudido en masa al Auditorio), hace su aparición en las tablas. Sólo nos falta ver un sujetador volando y así el espectáculo se completa del todo.


Pero aún tenemos más. El 15 de octubre llegó Arte, texto de Yasmina Reza y versión dirigida por Eduardo Recabarren. José Luis García-Pérez, Alex O'Dogherty e Iñaki Miramón (un cartel espectacular) forman un trío de amigos que dejan de serlo gracias a la intervención de un cuadro comprado por uno de ellos: un gran lienzo en blanco. La adquisición provoca todo un juego de interpretaciones y acusaciones personales, de alianzas y pactos rotos que desembocan en una discusión que va más allá de lo razonable, donde salen a relucir viejas rencillas y se echan en cara todo lo guardado durante más de quince años de amistad. Debajo del argumento late una reflexión sobre las relaciones con los demás y cómo un suceso trivial y sin importancia revela las distintas personalidades de cada uno y nos pone en confrontación con los demás. También puede extrapolarse una crítica al llamado arte contemporáneo. Lo miremos por donde lo miremos no sé en qué cabeza cabe pagar 50.000 euros por un lienzo en blanco. Mi opinión es clara: no será arte si puedo hacerlo yo y los demás razonamientos me parecen un cuento chino.


Ayer le tocó el turno a La fierecilla domada de Shakespeare, dirigida por Mariano de Paco Serrano e interpretada en sus papeles protagonistas por Cristina Peña (en sustitución de Alexandra Jiménez) y José Manuel Seda. El año pasado tuve la oportunidad de ver la obra en El Escorial y no me gustó mucho. Y en esta ocasión lamentablemente tampoco hemos pasado de un aburrimiento máximo. Un coñazo, mal llevada a escena, no me he emocionado, los chistes están cogidos por los pelos y no salvo a ninguno de los actores. Nada recomendable.

Un vez más, que no se diga que no tenéis dónde elegir...

4 comentarios:

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Esa obra (Arte) la vimos en Granada el año pasado. Incluso me hice una foto junto a Alex O'Dogherty al pedirle un autógrafo y la publiqué en el blog. Fue genial.

Santa Biología dijo...

Jajajaja..así me gusta, que nos pongas los dientes largos a los que no nos podemos pasar por el auditorio.

Un saludo

PTA: Tiene buena pinta la Human race

CarLitros dijo...

Hace taaaaaanto que no voy al teatro...

Un beso

SONIA dijo...

Gregorio: es una obra magnífica, encierra mucha más reflexión de la que cabría pensar en un principio. Y el actor Alex O'Dogherty trabaja muy bien sobre las tablas. Me sorprendió mucho.
Un saludo!

Santa biología: jeje, lo bueno del cartel teatral de León es que viene de gira, lo que quiere decir que estas obras se pueden ver en otras ciudades.
Cierto, la Human Race fue muy divertida!
Un saludo!

CarLitros: yo soy como una guía cultural, así que ya sabes, eliges una y regresas al escenario. ¿O te voy a tener que llevar yo?:P
Un besín!